La calida Calcuta dejo paso a varias horas de tren (mas de una decena, como cualquier trayecto indio que se precie) hasta llegar a New Jailparguri. Esta ciudad, sita en una planicie, esta a los pies de un terreno montanyoso, cada vez mas escarpado, ansioso por alcanzar el cielo que, en su soberbia, llega a establecer el techo del mundo: la cordillera de los Himalayas. El proximo destino de los turistas era Darjeeling, una ciudad de apenas 100.000 habitantes situada a mas de 2.000 metros de altura. Para llegar desde la estacion apenas habia que recorrer 80 kilometros, para lo cual necesitaron un jeep, 4 horas y una buena dosis de paciencia durante las conversaciones con un conductor mas interesado en hacerse con el dinero de los viajeros que en llevarlos a destino.
Mostrando entradas con la etiqueta hermanos de mochila. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hermanos de mochila. Mostrar todas las entradas
Freedom
Alguna excursión, un poco de actividad o, directamente, el cultivo de la pereza, adoración al hedonismo en su vertiente más inactiva... sin importar como fuera el día, indefectiblemente terminaba en el Freedom. Este bar, refugio de un nada desdeñable puñado de turistas, estaba situado a orillas del Ganges, unos metros más elevado que el curso del río, por lo que las vistas que ofrecía hacían las delicias de los clientes. No se encontraba en el interior de un edificio, sino que consistía en una construcción formada por cañas, tapado su tejado con lonas, que proporcionaba techo, no así paredes. El suelo estaba totalmente cubierto de mantas y salpicado de innumerables cojines. Los turistas campaban a sus anchas, sentados, recostados cual romano clásico en su triclinium o totalmente estirado, charlando animosamente o leyendo un libro, comiendo copiosamente o sorbiendo un simple té... Aquel bar se convirtió, desde su primera visita, en el campamento base de los turistas.
Modorra interrumpida
De tanto en cuando, al igual que les sucedió en Risikesh, los turistas se proponían realizar alguna excursión. Resultaba difícil luchar contra la ligereza de las horas, que se paseaban con tan gráciles que los turistas mediterráneos apenas se percataban de ello. Alguna que otra vez lograban su objetivo de levantarse a una hora más o menos temprana, sin embargo, o el desayuno se demoraba (en los bares Indio es normal esperar un largo rato hasta lograr ser servido, condición que permanece invariable aún cuando si lo haga la cantidad de clientela que albergue el local en ese momento. Ello conlleva que, a pesar de que el establecimiento esté vacío, hay que esperar), en otras ocasiones lo que se alargaba era la ingesta y la charla posterior, normalmente debido a la llegada de alguien extraño a quien acababan de conocer.
Con los pies en Risikesh
Una noche en autobus local fue suficiente para acercar a los barceloneses hasta Risikesh. Se encontraba en un estado distinto al que acogia a Dharamsala, algo mas al sur, por lo que prometia temperaturas mas benevolas para los turistas mediterraneos, que ansiaban poder despojarse de sus jerseis.
Avui que fem?
Para algunos turistas ir de vacaciones consiste en poder reunir un manojo de dias no laborables y disfrutarlos en algun lugar distinto al que se habita durante todo el anyo, visitando sus monumentos, recorriendo el nuevo escenario de cabo a rabo, tratando de seguir al pie de la letra las recomendaciones que del lugar han llegado a sus oidos, las observaciones que contienen las guias de turno, los enclaves por los que tal o cual lugar es famoso en el resto del globo... Para otros, estar de vacaciones tiene un componente de vagancia elevado, siendo la pereza un placer denegado durante el resto del anyo y un deleite en su pequenyo periodo ocioso. No resulta tan importante participar en mil actividades o ver decenas de monumentos... lo principal es descansar.
Moda granate
El Dalai Lama es, sin lugar a dudas, el habitante mas famoso de Dharamsala. Alli se establecio no solo su residencia, sino tambien la de un nutrido grupo de compatriotas tibetanos. No en vano, en la poblacion es facil encontrar templos tibetanos, restaurantes con menus que incluyen Momos, Chowmeins o Thukpa, libros sobre el exhilio del pueblo tibetano, carteles en protesta por la represion china... y monjes. Monjes vestidos de granate. Monjes tibetanos, pero tambien monjes occidentales. Todos con su sayo granate. En el caso occidental resulta especialmente curioso pues, mientras los naturales del Tibet (o descendientes de los mismos ahora residentes en India) simplemente continuan cultivando la cultura de la sociedad a la que pertenecen, los visitantes del oeste vienen a menudos fascinados por el budismo y estan dispuestos a acatar sus rutinas de plegaria, sus uniformes morados, sus jornadas de meditacion y silencio... sin embargo, muchos se negarian en rotundo a llevar un habito, a rezar un rosario. A Dani le enervaba semejante incoherencia. El barcelones no se hubiera inclinado jamas por una u otra opcion: las dos le parecian lo mismo. Respetaba que la gente pudiera tener sus creencias, aunque el no las compartiera. Sin embargo, no lograba entender por que tantas almas huian de las religiones de sus lugares de origen para refugiarse en otras mas lejanas. Para el barcelones, la unica diferencia, era el color del uniforme que la tirania teologica imponia a cada feligres.
Arribada a les muntanyes
El zigzagueante trayecto del autobus encontro su fin en la plaza principal de McLeod Ganj, municipio cercano a Dharamsala que se erigia como centro turistico de la zona. Los turistas descendieron del vehiculo cuando apenas eran als 7 de la manyana cuando se vieron rodeados de una maranya de 'comerciales' que deseaba alojarlos en sus respectivos hostales. No costo deshacerse de ellos, puesto que el mal humor de un viajero que ha maldormido durante la noche en un autobus con la misma estabilidad que una atraccion de parque tematico junto con el hecho de despertarse justo cuando consigue conciliar el suenyo, pasando frio y viendose asediado por una maranya de insistentes vendedores, le confiere cierto tono tajante que se deja caer como una pesada e inamovible negativa en toda frase que musite. Asi, aquellos madrugadores 'captadores' no tuvieron mas que huir en desbandada.
Los pupilos de Marco Polo...
O tal vez debieran conocerse como seguidores de Alejandro Magno, pues mas que buscar especias, a menudo el alud de extranjeros en India y Nepal roza la invasion, especialmente en enclaves tan turisticos como Lakeside o Thamel (en Nepal) o Goa y Daramsala (en India). Lo que resulta indiscutible es el enorme atractivo que despiertan estas tierras en los viajeros de lejanas tierras, un interes que viene de lejos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)